Para mucha gente, cumplir 30 años es un drama. Y de los buenos. Sinceramente, yo me encontraba en unos de los mejores momentos de mi vida. Así que celebré los 30 a lo loco (y con un bolso de Chanel)Los 31 ya me picaron más. Cuando cambias de los 20 a los 30, parece que ya eres oficialmente “vieja”. Ya todo el mundo se sorprende cuando sales de fiesta e incluso empieza a apetecerte más volver pronto el sábado por la noche para ir a hacer el vermú o el brunch los domingos. Las resacas empiezan a dolerte más (y no solo las resacas). Y lo peor de todo, tu próximo destino son los 40. Insertar aquí “El Grito” de Edvard Munch.

Sin embargo, VAMOH A CALMARNOH, que no todo es malo cuando llegas a la treintena. Puede que te sientas mejor contigo misma, más segura de tus capacidades, puede que estés disfrutando de cambios en tu vida. Y lo mejor de todo es que dejas de preocuparte por nimiedades. Voy a citar a la gran Leticia Dolera, a la que oí decir una vez que tuve la gran suerte de trabajar con ella: “A partir de los 30, mierdas cero.” Y se convirtió en mi lema desde entonces (y eso que aún no los había cumplido, creo). Te sorprenderá saber cuántas cosas te van a dar igual cuando llegues a esa edad.

Beber más que todos tus amigos

Bendita adolescencia y post-. Lo más divertido era ver quién bebía más, quién aguantaba más y quién la liaba más. Cuando aún no había likes, todo lo que nos quedaba era bebernos hasta el agua de los floreros para demostrar que éramos los más guays. Y de golpe llegaron los 30 y el #running, el #healthy y el #eatclean #smoothies. Puede que cuando estabas en la uni salieses todos los días y llegases a tu clase de las 8 de la mañana fresca como una rosa. Malas noticias, ahora vas a necesitar tres días enteros para recuperarte de una borrachera, así que beber como un cosaco ya no entra en tus planes.

Ir arreglada al gimnasio

30 años gimnasio

Y os está hablando una persona que se maquilla y viste para ir al supermercado. ¿Pero al gimnasio? Eso ya es otro nivel. Maquillarse ya está fuera de la ecuación pero incluso ¿qué pasa si no llevas un chandal combinado o una camiseta vieja? Has entendido que la gente que va al gimnasio, no van a mirarte a ti. Como mucho, se mirarán ellos en el espejo.

Lo que esté haciendo tu ex

30 años tu ex

Soy de esas personas que creen que los ex no pueden ser amigos. Por suerte, tampoco les odio y espero que todo les vaya muy bien. Creo que la sana indiferencia es el estado ideal. Espiar a la gente de tu pasado podía estar muy bien a los 21 cuando empezó Facebook y la locura de las redes sociales y tenías tiempo hasta para aburrirte. Sin embargo, a los 30 ya no te interesa competir en secreto con alguien del que ni siquiera te acuerdas en todo el año. Todo el mundo tiene trabajo, pareja, se comprometen, se casan, tienen hijos. Todo el mundo tiene un plan. ¡Genial! Tú también. Pasapalabra.

Lo que la gente diga de ti

30 años lo que digan de ti

Llega un momento en que estás demasiado ocupada disfrutando de la vida que has construido como para preocuparte de lo que opinen los demás. Puede que lo que digan tus padres te afecte un poco más, pero ni tampoco. Que sí, que has engordado, pero tú te ves fenomenal y esos helados que te comes están riquísimos. A lo mejor, hace tiempo te hubiese dado vergüenza confesar que haces punto o que prefieres no salir los viernes y quedarte en pijama en casa leyendo. Pero ya no más. Te gusta como eres y lo que haces y nadie va a cambiar eso. ¡Ni debería! Juzgar es el deporte nacional y aún más con redes sociales pero, de verdad, qué pereza. Ya no tienes tiempo para tonterías.

Los dramas

30 años dramas drama queen

Como decía Alaska, “No quiero más dramas en mi vida, solo comedias entretenidas“. Y poco más tendríamos que añadir. Quien necesite dramas diarios para sentirse viva es que tiene una vida muy vacía y con mucho tiempo libre para llenar. Para dramas, los de la tele. Son los únicos que nos interesan.

Los likes en redes sociales

30 años likes redes sociales

A menos que seas una influencer y te ganes la vida con ellos… ¿De verdad? ¿No tenemos nada mejor que hacer que contar likes en Facebook? Por supuesto que sí. Cuando compartes algo suele ser para que lo vean tus amigos y opinar. Además, si ya tienes los 30, seguro que recuerdas que hemos pasado la mayor parte de nuestras vidas sin Internet. Y sobrevivíamos, ¿a que sí? A todos nos encanta que nos den like cuando colgamos ese selfie que hemos tardado horas en sacar. Pero lo que realmente nos importa es sentirnos queridas por la gente que tenemos a nuestro alrededor en carne y hueso. Además, nunca vas a entender Snapchat. Asúmelo.

Ser la última en irse a casa

30 años ultimo irse a casa

Entre lunes y viernes, cuando empiezas a morirte de sueño suelen ser las 10.30 de la noche. Así que lo de salir y quedarte hasta que sale el sol, ya ni te apetece. ¿No dicen las modelos que están así de guapas porque duermen 8 horas al día? Pues, por primera vez en tu vida, vas a tomar nota. Ya has salido todo lo permitido en la vida, realmente no crees que vaya a pasar nada tan alucinante mientras duermes. El fear of mising out se queda ahí aparcado con los 20.

No caerle bien a alguien

30 años caer bien

En serio, vamos a superarlo. Cuando no le caes bien a alguien, lo más posible es que ese alguien tampoco te caiga bien a ti. Reconócelo. No vas a gustarle a todo el mundo, es así. En tu adolescencia y los 20 era difícil de aceptar. A los 30, ya ni te importa.

Tener millones de amigos

30 años amigos

Está claro que los números de Facebook son engañosos. Tus amigos de verdad se cuentan con los dedos de UNA manoAntes de los 30, incluso te hacías amigo de la gente porque tenían coche y te podían llevar a sitios. Lo importante es que los buenos amigos sean a muerte, te hagan reír y estén siempre a tu lado para compartir alguna tristeza y muchísimas alegrías. Todo lo demás, merde (que diría nuestra Reina)Y ni así te va a librar de los grupos de Whatsapp de 20.000 personas.